Una
vez más cierro los ojos, pienso en todo lo que me dijiste y lo siento. Nunca
fui perfecto y nunca lo quise ser. Quizá sea la última vez que pueda decidir
cerrar mis ojos. Los pensamientos me atormentan con tu dolor y poco a poco dejo
de respirar. Cada pequeña parte de mi cuerpo se concentra en recordar tu
rostro. Quisiera morir con una sonrisa. Aunque sea invocando tu imagen. Una vez
te lastime y es muy tarde para que regreses. El último adiós fue dicho y no hay
nada que pueda hacer. Al menos, pronto estaremos juntos. Quisiera que en vez de
haberte discutido y peleado esa vez hubiera estado de tu lado. Listo.
Simplemente apoyándote. Dándote el abrazo que necesitaste. Lloro tu muerte. En
parte me siento culpable. Me siento miserable una escoria. Fue mi culpa tu
suicidio. Te di la espalda cuando más me necesitabas. Desde ese momento dejé de
querer vivir. Una interpretación de cáncer, pero, simplemente decidí dejar de
luchar. Cada día de mi vida me lamento no haberte dicho lo hermosa que eras. Lo
perfecta que fuiste. Lloro cada momento que evadí decirte lo mucho que te
amaba. Por favor perdóname. Quiero sentir que puedo tocar tu mano. Tus dedos
entrelazándose con los míos. Sentir tu apoyo mientras me mientes y me dices que
no me preocupe. Que todo saldrá bien. Que no me dolerá morir. Espero al menos
que entiendas lo que siento. Espero que vuelvas a mí. Necesito creer que te
podré decir que lo siento. Necesito tu perdón. . Sólo… dame tu perdón. Ya no me aferro a la
vida con la esperanza de volver a verte. El último suspiro viene y el vacio
cada vez se siente más frio. Cierro los ojos. Esta, es la última vez. Todo se
vuelve negro. Noto que sonrío, creo que… veo tus hermosos ojos cafés. Al menos
morí con tu recuerdo.
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