Aquí estoy, hecho un ovillo agarrando mi pecho lo más fuerte que puedo, tratando de contener mi cuerpo. Tratando de que la escasa cordura que aún me queda no me abandone. Algo simplemente se rompió. Intento desesperadamente contener las piezas, pero el dolor es muy fuerte. Quiero gritar y no puedo, quiero llorar sin embargo me ahogo. Me falta el aire. Desearía que no me hubieras dado esa notica. No te vayas, regresa. Deja que mi egoísmo te traiga de vuelta y te mantenga. Solo sé que por dentro siento vidrios rotos en el pecho. Dieciséis días no es suficiente. Pausa el tiempo. Espera a que regrese, dame la oportunidad de verte un vez más. Solo quiero abrasarte y hablarte. Quiero estar contigo aunque sea una última vez. Cada palabra, cada oración que viste que escribí eran mis pequeños regalos. Te doy mi esencia que son mis palabras. Te brindo mi persona y mi ser. Todo esto con una daga y una llave. La llave abre mi corazón y con la daga decides cuándo matarme. Sólo dame más tiempo. No te vayas. Miénteme esta vez y dime que me esperarás, dime que nunca te irás y que siempre estaremos cerca. Cierra los ojos y ven conmigo. Deja todo y no mires atrás. Di que vamos por un helado y tal vez podamos sonreír una vez más.